Mi cliente había sufrido una agresión sexual por parte de un menor de edad. Era extranjera y estaba completamente perdida desde el punto de vista procesal. Aunque segun la ley la victima tiene derecho de acceso al expediente, y derecho a que no sea revictimizada y se guie en todo momento de oficio, en la práctica no era asi . Lo cierto es que, aunque la ley diga lo contrario, en la práctica una victima de un delito se ve forzada a contratar un abogado para saber simplemente que está pasando.
Se encontraba con que el Juzgado apenas le respondía a sus correos y no sabía en que punto se encontraba su caso. Desde que me contrató, fue acompaña en todo momento procesalmente. Necesitó personarse como acusacion particular para tener cierto control del asunto y así nos aseguramos que sus derechos como víctima eran plenamente respetados. La defensa lo negaba todo: No hubo agresión sexual. Teniamos que combatir esto.
Como resultado de un juicio dificil, sobre un tema desagradable, pero al que se le ha dedicado mucho esfuerzo y dedicación, se ha hecho finalmente justicia: El Juzgado reconoció que mi cliente fue victima de una agresión sexual, y ha dictado sentencia condenatoria.

Ojala nadie tuviera que pasar por esto, pero al menos el Juzgado dictó sentencia a nuestro favor y se ha hecho Justicia: El agresor ha sido condenado a 2 años de internamiento, 3 años de libertad vigilada, educacion sexual y una indemnizacion por daño moral que asciende a 5.000€.
Felíz por haber podido ayudar a mi cliente a intentar reparar el daño causado.
