En la primera entrada de este blog voy a hablar sobre algo que constituye la base de esta profesión: La relación entre el letrado y su cliente.
No voy a entrar en conceptos «técnicos» de marketing para abogados, que he leído en varios manuales (muy valiosos) y videos de YouTube, y que existen en la red.
¿Como debe dirigirse un abogado con su cliente?
- Se honrado: Un consejo que me dio mi mentor y padrino, y que nunca olvidaré, es el de ser honrado con el cliente. No le mientas, dile siempre la verdad, le guste o no. No le sigas el rollo pues muchos clientes ven los casos como ganados, pues siempre creen que llevan la razón (obvio, sino no estarían dispuestos a llegar al pleito). SI no lo ves claro, díselo. Quizás no te contrate para ese tema en concreto, pero a largo plazo fidelizarás un cliente y volverá, pues te has ganado, ciertamente, fama de honrado. De igual manera, si el cliente no lo ve claro pero tu si crees que podrías tener éxito, hazle ver tu punto de vista. Nunca fuerces. Porque si pierde…adivina a quien culpará por los siglos de los siglos. Aunque haya sido culpa de un juez y no tuya.
- Cobra un precio justo: Justo para tú, y para el cliente. No le cobres de más a quien tiene más dinero, o quien esté realmente desesperado. Este punto está ligado a anterior. Si te ganas fama de cobrar de manera justa, los clientes vendrán a ti. No quiere decir que cobres barato. Cobra lo que consideres, pero siempre advirtiendo y hoja de encargo por delante. No cobres por debajo, debe ser justo para ti. Tu trabajo y tiempo vale dinero. Debes de comer. Otra cosa es al empezar el ejercicio cobrar más barato…considéralo como que inviertes en publicidad.
- Hoja de encargo. Siempre, siempre, siempre. Vas de frente, y tu cliente también. Luego no hay sorpresas y lamentaciones. Para ninguna de las partes.
- Un aspecto que he podido comprobar, especialmente durante el tiempo que no ejercí como abogado, es el aspecto. Siento prejuzgar, pero es así. Cuando veía la típica web del típico despacho donde salían abogados superen chaquetados, con peinados de bróker de los años 90 de Nueva York no podía dejar de pensar que vaya cara de sinvergüenzas tenían. Y aunque posiblemente estuviera equivocado, hay una cosa muy importante y que a los abogados se nos olvida: Tu cliente debe entenderte.
De nada vale que le recibas en plan mega abogado, de manera distante y empleando tecnicismos, con tu traje y corbata anudada al cuello, si el cliente no te entiende. La época del analfabeto que confiaba ciegamente en el médico, maestro, y abogado pasó. Todos somos en cierta medida cultos hoy día y tu cliente debe entenderte. Habla su mismo idioma. Explícale las cosas. Hazle partícipe. Que nunca desconfié. Yo soy partidario de explicarle una demanda de 20 páginas a un cliente, aunque no entienda nada. Gánate su confianza y te será fiel. Como el mecánico que te explica porque cambia la pieza. - Se accesible. Responde llamadas, mails, muévete si hace falta. Sin abusar, claro. Pero no dejes de responder llamadas porque perderás clientes que se sentirán ofendidos.
A grandes rasgos,es mi opinion que si te comportas de esta manera, pocos clientes podrán decir » El abogado fulanito es un caradura, me ha engañado». Siempre habrá quien no este contento con tu trabajo, pero…¿ Hay algo mas valioso que encontrarte por la calle con tu antiguo cliente, y no tener que bajar la mirada?. Es la satisfacción de un trabajo bien hecho.
En la siguiente entrada comentaré, desde mi punto de vista, que actitud debe tomar un cliente para ser un buen cliente. El cliente no siempre tiene la razón, y como comentaré , en cualquier sector te tratarán mejor si eres un buen cliente.
